Fundas protectoras para cuchillos fabricadas en plástico resistente, con un revestimiento interior suave que ayuda a evitar arañazos o marcas en la hoja. Son una solución práctica para proteger el filo y facilitar el almacenamiento o transporte de los cuchillos.
Resultan especialmente adecuadas para cuchillos inoxidables, aunque no se recomiendan para hojas de acero al carbono, ya que el material plástico, al no ser poroso, evita que incluso una mínima humedad pueda escapar del interior. Si el cuchillo no se seca completamente antes de guardarlo, puede desarrollarse óxido en la hoja.



